¡PÁRENLE A SUS PRENSAS Y SUELTEN EL BOLILLO PA’L SUSTO, MI RAZA! ¡ESTA NOTICIA ES UNA BOMBA ATÓMICA QUE ACABA DE CAER SOBRE LATINOAMÉRICA!
TÍTULO EXPLOSIVO: ¡EL MUNDO AL REVÉS! LA CORTE SUPREMA LE DA “BORRÓN Y CUENTA NUEVA” AL DICTADOR: ¡MADURO QUEDA LIBRE DE POLVO Y PAJA EN UN MADRUGUETE JUDICIAL QUE TIENE AL CONTINENTE ESCUPIENDO BILIS! ¡¿QUÉ DIABLOS PASÓ AQUÍ?!
SUBTÍTULO DE IMPACTO: Todos vimos esa notificación maldita en el celular que nos dejó con el ojo cuadrado y la quijada en el suelo: “Ultima h0ra, corte suprema libera a Maduro…Ver más”. El corazón se nos paró. ¿Es una broma del Día de los Inocentes adelantada? ¿Un hackeo masivo? ¡NO, SEÑORES! La realidad supera la ficción más chaira. El “Ver más” que le dio la vuelta al planeta esconde la marranada judicial más grande del siglo. ¡Aquí te contamos la neta del planeta, sin censura, de cómo la justicia se bajó los calzones ante el poder en una jugada maestra que nadie vio venir!
POR: EL “TUNDEMÁQUINAS” RAMÍREZ / CRÓNICA ROJA INTERNACIONAL DESDE EL DF
CIUDAD DE MÉXICO / CARACAS.– ¡Ay, nanita! Mis queridos lectores, si ustedes ayer sintieron que la gravedad les jugaba chueco y que la bilis se les subía hasta la garganta al leer ese titular viral, no están solos. Fue un “¡no mames!” colectivo que retumbó desde el Río Bravo hasta la Tierra del Fuego.
Ahí estaba, esa imagen con letras rojas de “ÚLTIMA HORA” y la cara sonriente de Nicolás Maduro, como si acabara de ganar la lotería (y de alguna manera, la ganó). Y abajo, la frase incompleta que nos tuvo a todos mentando madres: “Ultima h0ra, corte suprema libera a Maduro…Ver más”.
¿Libera de qué? ¡Si el tipo sigue atrincherado en Miraflores! ¿Lo liberaron del estrés? ¿De la dieta? ¡La confusión era total, banda!
Pero su seguro servidor, El Tundemáquinas Ramírez, arriesgando el hígado y la salud mental, le dio clic a ese “Ver más”. Y lo que encontramos, mi gente, es una puñalada trapera a la esperanza de millones de venezolanos y un escupitajo en la cara a la justicia internacional.
Prepárense, siéntense y tómense un té de tila, porque lo que van a leer está para que se les reviente la úlcera del coraje.
EL MADRUGUETE DE LOS TOGADOS: ¿CUÁNTO COSTÓ LA SENTENCIA?
Resulta que el “Ver más” nos lleva a la noticia más increíble del año: “LA CORTE SUPREMA DE VENEZUELA (el TSJ, ese que todos sabemos de qué pie cojea), EN UNA SESIÓN EXTRAORDINARIA Y SORPRESIVA A MEDIA NOCHE, EMITIÓ UN FALLO HISTÓRICO QUE ANULA TODAS LAS ACUSACIONES, ÓRDENES DE CAPTURA Y PROCESOS PENDIENTES CONTRA NICOLÁS MADURO MOROS, DECLARÁNDOLO ‘HOMBRE LIBRE DE CUALQUIER CULPA’ Y VÍCTIMA DE UNA ‘PERSECUCIÓN POLÍTICA IMPERIALISTA’”.
¡PUM! ¡Tómala, barbón! Así, con todas sus letras.
La máxima instancia judicial de Venezuela, que para nadie es secreto que baila al son que le toca el régimen, decidió que el bigotón es más inocente que un bebé de pecho. ¿Las acusaciones de narcotráfico de la DEA? ¡Puro cuento gringo! ¿Las denuncias de crímenes de lesa humanidad en La Haya? ¡Invenciones de la oposición vendepatria! ¿La corrupción rampante que tiene al país en la ruina? ¡No señor, eso no existe!
El fallo, un mamotreto de 500 páginas escrito en “leguleyo chavista”, básicamente dice que Maduro es un mártir, un santo varón que solo ha querido defender a su pueblo de las garras del “imperio” y que todas las pruebas en su contra son montajes de Hollywood. ¡Háganme el rechingado favor!
La pregunta que todos nos hacemos en el barrio es: ¿Cuánto costó ese papelito? ¿Cuántos maletines llenos de dólares, cuántas concesiones petroleras, cuántas promesas de impunidad se repartieron entre los magistrados para que firmaran semejante barbaridad?
EL FESTEJO DEL CINISMO: MADURO SE RÍE EN CADENA NACIONAL
Y claro, la reacción del susodicho no se hizo esperar. Apenas se dio a conocer el fallo, Maduro salió en cadena nacional. No se le veía preocupado, ni humilde. ¡Qué va! Salió con su chamarra tricolor, bailando salsa, con una sonrisa de oreja a oreja que parecía el Guasón después de robar un banco.
“¡Se hizo justicia, compadre! ¡La verdad siempre triunfa!”, gritaba el dictador ante una plaza llena de acarreados que aplaudían sin saber muy bien por qué.
Maduro, con el fallo de la Corte bajo el brazo como si fuera su título de propiedad del país, se burló de todos. Se burló de Estados Unidos y su recompensa de 15 millones de dólares (“¡Que se los metan por donde les quepan!”, dijo entre risas). Se burló de la oposición, que quedó fría, sin saber qué hacer ante este golpe bajo. Y sobre todo, se burló del sufrimiento de millones de venezolanos que han tenido que huir de su país por culpa de su desgobierno.
“Ahora sí, ¡a gobernar sin estorbos! ¡La revolución es indestructible!”, sentenció, mientras sus focas aplaudían.
EL MUNDO EN SHOCK: ¿Y AHORA QUÉ SIGUE?
La comunidad internacional está que no se la cree. Los teléfonos en Washington, Bruselas y las capitales latinoamericanas no han parado de sonar. ¿Qué significa esto? ¿Es el fin de la presión internacional? ¿Maduro se salió con la suya para siempre?
Los expertos en política internacional (esos que cobran en dólares por decir obviedades) están divididos. Unos dicen que es una victoria pírrica, un papel mojado que solo sirve dentro de Venezuela pero que no le quita las órdenes de captura internacionales. “Si pone un pie fuera de Venezuela, se lo cargan”, aseguran.
Otros, más pesimistas, creen que este es el principio del fin. Que esta “limpieza judicial” es el primer paso para que Maduro empiece a negociar su permanencia en el poder con un manto de legitimidad legaloide, aunque sea falsa. Que es una señal de que el régimen está más fuerte y atrincherado que nunca, dispuesto a usar todas las herramientas del Estado, incluso torcer la ley hasta romperla, para mantenerse en la silla.
CONCLUSIÓN: LA JUSTICIA ES UNA RATA VENDIDA
Este “clickbait” viral que nos sacó el susto ayer, mis valedores, es la prueba viviente de que en la política, y sobre todo en las dictaduras, no hay límites. El cinismo no tiene fondo.
El “Ver más” nos escupió en la cara una verdad dolorosa: La justicia en Venezuela está muerta, enterrada y con una lápida que dice “Propiedad de Nicolás Maduro”.
Hoy, el dictador duerme más tranquilo, con un papelito que dice que es inocente. Pero la historia, esa sí que no se compra con petrodólares. La historia lo juzgará, y ese juicio, compadre, no hay Corte Suprema comprada que lo pueda anular.
Mientras tanto, nos quedamos con el coraje atorado en la garganta, viendo cómo los malos se salen con la suya una vez más. ¡Qué poca madre, me cae! ¡Seguiremos informando sobre este circo, si es que no nos da el patatús antes!
